¡Sí! La minería convive con la agricultura

1. No pretendamos sorprender a los pobladores del valle de Tambo. No ha desaparecido ningún valle como consecuencia de la actividad minera de la compañía Southern Peru. Ella opera desde 1976 la mina Cuajone en Moquegua, al costado se encuentra el valle de Torata, que cuenta con un flujo de agua regulado que evita que su infraestructura hídrica se dañe cuando se producen avenidas. En Lima, se encuentra la mina Raúl al costado del valle de Mala, un valle frutícola que inclusive exporta su producción. En la provincia de Huaral se encuentra la mina Colquisiri, Huaral es un valle de frutos cítricos que también se exportan. Agricultura y minería se complementan, colaboran entre ambas actividades y son actividades primarias que se constituyen en motores de desarrollo. La suma de ambas genera una plataforma para la industrialización, por un lado la industria de empaque, de cámaras de frio cuando es necesario para la preservación de los productos, de transporte y comercialización de los mismos. Del otro lado, la minería genera en adición a los puestos de trabajo, directos e indirectos, una industria metalmecánica y de construcción civil muy importante para el país, software especializado en minería, etc. O es por desinformación o es porque se miente al afirmar que la minería generará un impacto negativo. Todo lo contrario, el valle de Tambo va a progresar con la minería que se desarrolle en el desierto.

2. Amables amigos, estimados radioescuchas, hay quienes dicen que la minería se puede realizar en otra parte, que se vayan más allá, pero sucede que el yacimiento no se puede llevar más allá. El yacimiento está donde lo dispuso Dios o la naturaleza. Los mineros buscan los yacimientos, los estudian y luego establecen si es conveniente explotarlo o no. Si es conveniente un yacimiento, generará riqueza, si genera riqueza pagan impuestos y, por lo tanto, se genera Canon y Regalías Mineras. Además, se generan miles de puestos de trabajo durante la construcción de las plantas, puestos directos permanentes durante la vida útil de las minas, encadenamientos productivos entre el agro y la minería, se mejora la infraestructura del entorno por los recursos económicos disponibles para los gobiernos locales y regionales. Las universidades nacionales cuentan con recursos para hacer investigación y acelerar el desarrollo. Todo eso es el impacto de la minería. El Perú, ni ningún país del mundo, deja enterrada su riqueza minera. ¡Aprovechémosla ahora!, saquemos adelante Tía María.

3. Estimados amigos, es una lástima que haya dirigentes que empleen un cargo para incentivar la violencia. Señor Blanco, acaso los años en que el terrorismo desangró al Perú no han sido suficientes para enseñarnos que la violencia no nos lleva a nada. No se trata de que uno es más guerrero que otro, se trata de buscar qué es lo mejor para el valle de Tambo. Si algún dirigente del valle no lo sabe hasta el día de hoy, yo lo voy a indicar qué es lo mejor. Lo primero, respetarnos mutuamente; lo segundo, aprovechar todas las oportunidades para que alcancemos el desarrollo en el menor plazo posible; tercero, ver cuáles son las potencialidades en la provincia de Islay y cómo podemos mejorar el valle de Tambo. La minería representa una oportunidad que se va a desarrollar en el desierto, que no hará daño al valle de Tambo, que empleará agua de mar desalinizada, que generará recursos suficientes para desarrollar infraestructura hídrica, que seguirá trabajando en las escuelas para apoyar cursos básicos e imprescindibles en la formación de los niños y jóvenes, Matemáticas y Comprensión Lectora. El futuro es de paz, trabajo y progreso, por eso, que viva el agro junto con la minería.

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