Señor José Luis Chapa, ¡a trabajar! A ensuciarse los pies en el barro con el pueblo

La semana pasada fuimos testigos del fracaso de José Luis Chapa, secretario general de la Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa (FDTA), quien tuvo una pobrísima convocatoria en la marcha que organizó, supuestamente, con la finalidad de defender derechos del pueblo. Ahora, después de la destrucción causada por los desastres naturales que están azotando a todo el país, ¿se habrá preguntado el señor Chapa de dónde sacará el Gobierno los recursos necesarios para reconstruir gran parte de la infraestructura destruida?

Pareciera que Chapa ignora que los gobiernos regionales y las municipalidades locales basan el desarrollo de infraestructura pública en función a los recursos del Canon y Regalía Minera que reciben. Si este señor y sus camaradas consiguieran lo que supuestamente se proponen dejarían en el desamparo a millones de compatriotas y lo harían solo por defender una ideología y asentarse en el poder.

El Perú lo construímos todos juntos para beneficio de todos

El Perú es uno solo, no es un distrito ni una región, es un pueblo que promueve la inversión porque sabe que esta genera empleo. No quiere que se instaure aquí un sistema como el de Venezuela, donde la juventud huye porque la gobierna quienes piensan que robándoles a unos y repartiéndoselo a otros van a avanzar. Ese experimento ya se hizo en el Perú durante el gobierno militar de 1968 a 1980, cuando se dijo que siendo todo propiedad del Estado, las riquezas serían de todos los peruanos; sin embargo, los únicos beneficiados con esta ideología fueron los dirigentes de izquierda, tal y como sucede en Venezuela.

Ante los desastres naturales que están ocurriendo en el país necesitamos que todos pongan el hombro para ayudar a los afectados y colaborar en las labores de reconstrucción, por ello, quisiéramos saber cuántos voluntarios de la agremiación de José Luis Chapa van a trabajar con nosotros en favor de los damnificados.

Porque, si tiene tiempo y dinero para organizar desfiles, mandar a imprimir banderines, manifestarse en contra de la inversión y de la generación de empleo productivo, entonces, estamos seguros que puede colaborar con los damnificados que lo perdieron todo a consecuencia de los desastres naturales.

Donde hay operaciones mineras, sí vemos equipos pesados trabajando en apoyo a los damnificados. ¿Dónde están sus marchantes cuando el país los necesita?

Riquezas enterradas en el desierto

Hoy más que antes se requiere contar con inversión en el desierto, se requiere que la riqueza del subsuelo sea empleada para impulsar el desarrollo del agro y la ganadería local. Hay que dejar de lado la demagogia, el discurso anti desarrollo y el enfrentamiento promovido por ideologías foráneas que solo buscan la confrontación entre hermanos.

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