Reflexionar sobre el valor del desierto y el bien común

1. Hay quienes argumentan que en el pasado algunos tomaron una decisión y por eso es letra labrada en piedra, pero eso no es así. No solo porque no hubo condiciones de independencia y seguridad para que las personas emitan su opinión, sino que va en contra de las leyes y la responsabilidad de las autoridades nacionales. Si la cosas fuesen como algunos pocos señalan, se seguiría pensando que la tierra es plana y eso no es cierto. O los presidentes serían vitalicios, no podríamos cambiarlos cada cinco años, no habría opción para formarse una mejor opinión y cambiar. Quien cometió un pecado no podría arrepentirse y tendríamos que quemarlo en una hoguera. No, eso no es cierto, eso es propio de las dictaduras que se perennizan en el poder. En los países democráticos hay reflexión, enmienda, mejora, no hay elecciones amañadas donde solo se permite votar por la opción de un dirigente en particular, donde se colocan vigilantes al costado de las ánforas para ver por quién se vota o no se deja participar a quienes piensan diferente. Quienes quisieran ejercer un gobierno dictatorial, al estilo del comunismo más rojo, son rechazados una y otra vez. Acaso no saben que perdieron en Brasil, Chile, Argentina, Ecuador y en el Perú por lejos. Reflexión y responsabilidad es lo que necesitamos.

2. Estimados amigos, cuando uno se propone desarrollar una zona lo que hace es analizar qué problemas existen y después se pregunta cómo es que vamos a poder solucionarlos, con qué recursos, recursos propios de cada localidad, porque si esperamos a papá gobierno o a dirigentes mentirosos, el resultado será aún peor. Acá la solución para la agricultura y la consolidación del valle de Tambo pasa porque se asegure la disponibilidad de agua y no dejarla solo a las lluvias y a que el río traiga más agua. Se puede solucionar, claro que sí, se puede hacer, pero se necesita dinero, dinero que ni ustedes ni yo tenemos. Entonces, ¿qué se hace en estos casos? Se busca intereses comunes, a los mineros les interesa trabajar en el desierto, allá donde no producimos nada, donde no hay agua, de allá es que se va a generar el Canon y las Regalías Mineras, entonces lo que tenemos que hacer es garantizar que ellos trabajen allá y con los recursos que generen demandar que nos hagan la represa, o los pozos, o mejoren los canales de irrigación. Pero el pelearnos, tal como nos proponen algunos dirigentes, es postergar por muchos más años el desarrollo local y el desarrollo del valle de Tambo. Ya es tiempo de decir basta a las mentiras y dar pase al desarrollo, a la mejora de la educación, de la salud y de la productividad en el valle de Tambo. Querer al valle es asegurar agua, no es pelearnos para generar conflicto y después dejar abandonados a los perjudicados, tal como lo han hecho los dirigentes de la junta, que ni agua han sido capaces de garantizar, ni de renovar los canales por donde se pierde mucha agua. ¿Qué han hecho pues señores sino echarle la culpa a la mina por todo?, una mina que aún no empieza ni a construirse. Ojalá el Gobierno tome una decisión pronta y lo haga por el bien de todos nosotros.- Que Tía María salga, pero en el desierto y con agua de mar desalinizada.

3. Nos informan que próximamente se iniciará el registro de trabajadores contratistas para el inicio del proyecto Tía María. Ya está todo listo, el primer registro será de 600 trabajadores para diferentes labores. Tía María es un hecho y la política que no avanza ni tiene un fundamento claro, salvo hacer oposición por oposición, están desesperados, ellos que decían que no habrá empleo se equivocan, ellos que decían que se iba a perjudicar a la agricultura también se equivocan porque los trabajadores de Tía María comprarán sus alimentos en el valle de Tambo o ustedes creen que se van a ir hasta Arequipa donde hay otra mina en operación. Señores, la Tía María ya llegó y está con nosotros, aprovechemos la oportunidad y pidámosle al Gobierno que dé de una vez la licencia de construcción porque en el valle hay juventud que ha dejado de estudiar por falta de recursos económicos, acá hay juventud que quiere progresar, que quiere salir adelante y que es consciente que con desfiles de banderas no se ha conseguido ni se conseguirá nada. Trabajo y acuerdos claro para que los dineros que genere la mina no terminen en las lentejas que se lleven a los bolsillos unos cuantos politiqueros.

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