Politequería: Lobo disfrazado de oveja

1. Han transcurrido siete años desde que el crecimiento potencial del país dejó la velocidad de crucero que lo convirtió en un ejemplo a seguir para el mundo. De haber crecido a tasas superiores a 8% anual, fuimos decayendo progresivamente porque no alentamos la inversión, porque desaprovechamos los mejores precios de los metales y porque algunos no dejaron que se desarrolle infraestructura productiva en el país. Argumentaron la defensa del ambiente y se opusieron a la actividad minera, luego, se opusieron a la construcción de hidroeléctricas, que son generadoras de energía sostenible y, así, a cada oportunidad de generación de empleo digno, formal y bien remunerado, hubo algunos que dijeron no porque por debajo de la mesa obtenían sus jugosos beneficios. En cambio, la población más pobre, la que no forma parte del grupo de dirigentes que capturan las directivas de los gremios, las directivas de las juntas, a ellos sí los dejan en la pobreza. No, basta ya, trabajo digno para los pobladores del valle de Tambo. Que la mina trabaje en el desierto y que promueva el desarrollo local.

2. Cuando el pueblo de Islay está a la expectativa del próximo inicio de la construcción de la mina Tía María en el desierto de Cocachacra, el gobernador electo se manifiesta en contra. ¿Cuál es el motivo de su oposición?, ¿cuáles son sus observaciones? ¿Dónde las ha leído?, ¿Sería conveniente que las puntualice?, porque en verdad, no ha dicho “este aspecto debe mejorarse”. Todos tenemos derecho a opinar, pero de manera fundamentada. En el proceso de desarrollo se requiere emplear todas las fortalezas disponibles de la mejor manera posible, pero eso de oponerse por oponerse no es más que hacer politiquería y con politiquería ni se avanza, ni se genera empleo y menos se reduce la pobreza. Nuevas autoridades, en el valle queremos progresar.

3. Hay un dicho popular que reza: “Carrera de caballos parada de burros”. Hasta la semana pasada, el Gobierno había dejado entrever que ¡Tía María sí va! Luego, el fin de semana el mensaje fue: renuncio a mis competencias establecidas por ley para conversar con los gobiernos sub-nacionales. ¿Arrugó la autoridad nacional o el nuevo equipo directivo del GORE comunicó su intención de desacatar la decisión de la autoridad nacional? Si las especulaciones son ciertas, así no se construye un país, así no se convence a los inversionistas para que traigan sus capitales al Perú. ¿Qué está pasando? Justo en el momento que hay gran expectativa por el anuncio que de paso a la generación de miles de empleos. Esperemos que todo no sea más que una gran especulación y que el Gobierno nacional tome la decisión de avanzar con firmeza y resolución en favor de quienes se encuentran desempleados, que ya son varios millones de peruanos.

4. Amables amigos, nos informan que Ricardo Quispe Aguilar, secretario de la CGTP Islay, ha conformado un Comité de Fiscalización de la Construcción del Nuevo Hospital del MINSA en Alto Inclán Mollendo. Al César lo que es del César, qué bueno que surjan iniciativas de este tipo. Recordemos que son miembros de los gremios de construcción civil quienes en la práctica llevan a cabo las obras y que ven de primera mano si se están haciendo bien. En ese sentido, tenemos la garantía de que aquello en que estén presentes se hará bien y ellos son parte de los pobladores del valle de Tambo, así como de la provincia de Islay. Mayor garantía que esa no hay, nuestros trabajadores de construcción civil, nuestros vecinos son quienes sabrán cómo se hacen las obras, con seguridad, con lo que deben tener, con respeto al medio ambiente. En lugar de hablar en contra de cualquier proyecto, debemos estar cerca a ellos para que, de ser necesario, informen a la población a través de los medios de comunicación. Por eso, que vayan adelante los centros hospitalarios de Cocachacra y Alto Inclán, que vaya adelante la Planta de Tratamiento de Agua Potable, así como el saneamiento de toda la provincia, que vaya adelante la construcción de la mina Tía María en el desierto de Cocachacra. Vayamos adelante y si no les gusta adelante, vayamos hacia el norte, porque la mina estará en el norte del valle de Tambo y su planta de lixiviación muy lejos, a 11 kilómetros. Que no nos metan cuentos y vamos a trabajar.

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