NO ESTAMOS PARA CUENTOS

Queridos oyentes del valle de Tambo, bien dice el dicho que la ignorancia es atrevida. ¿Quién es Miguel Meza Igme? Cuál es la formación que lo acredita para cuestionar a un ex ministro de Minas que ha hecho estudios en colegio, universidad pública y además se especializó en el extranjero. Con que cara, un denunciado por maltratar mujeres, se atreve a cuestionar a alguien que se quemó las pestañas estudiando para afirmar lo que dice.
La gente quiere trabajo y ganarse la vida honradamente, no a un grupo que les diga que hacer.

Es hora de tomar la batuta, decidir por nosotros mismos y darnos cuenta de que el desarrollo del valle está asociado a la minería. Tía María no está en contra del valle de Tambo, sino a favor de este y son unos pocos los que promueven el atraso y el empobrecimiento solo para aprovecharse.
Ahora que Tía María está por iniciar su construcción, muchos abren la boca solo para decir sandeces, cosas sin argumentos. Un ejemplo es Hugo Rivera, que dice que la autorización de construcción la da la Municipalidad distrital. ¿Qué? Y todavía dice que es ingeniero.

A ver, las normas establecen claramente que la autorización de construcción en el caso de gran minería la otorga el Ministerio de Energía y Minas, ¿alguien tiene un libro Coquito para donarle al dizque ingeniero Rivera? Igual se lo haremos llegar.


Vamos a explicarlo para que entienda. El Estudio de Impacto Ambiental lo revisa una comisión evaluadora y hace las observaciones del caso. Cuando surge alguna duda, llama a la parte interesada a que haga la sustentación debida para que explique la observación y luego, si está conforme con las explicaciones, levanta la observación y todo continúa. Ese es el conducto regular de un ministerio. Pero, qué podemos esperar, si hay alcaldes que le dan cancha a quien no tiene muelas.


Vecinos del valle de Tambo, qué falsos pueden ser aquellos que dicen que la plaza San Francisco y su canchita de fulbito estuvo abarrotada de gente por su evento, donde a las personas, tenían que despertarlas para aplaudir la intervención de alguien que recién conoce el valle. Esta no es más que una muestra de que estos dirigentes están siendo pagados.


El desierto debe producir Canon y Regalías y con ellos tenemos que financiar nuestro desarrollo. ¡Qué Quíseke, ni qué Quíseke! Si quiere venir a trabajar al campo, que coja su lampa, su pico y prenda su tractor para hacer surcos y reparar canales, antes de venir a hablar tonterías por acá.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Follow by Email
Facebook
Facebook