Necesitamos trabajo y más trabajo para progresar

1. Queridos amigos, el año 2017 tuvimos el impacto del Fenómeno del Niño en todo el país, nos hemos preguntado qué han hecho los dirigentes de la junta del Valle de Tambo o de La Ensenada – Mejía para tomar medidas de prevención ante desastres naturales. Nada. ¿Qué medidas han propuesto para garantizar que haya agua suficiente?, nada. ¿Qué medidas han ejecutado para mejorar los canales de riego?, nada. ¿Qué medidas han propuesto para incorporar nuevas técnicas de cultivo?, nada. ¿Es así como piensan desarrollar el valle y dar oportunidades a los jóvenes de Tambo? No, no nos engañemos. El valle de Tambo necesita poner en valor un nuevo motor del desarrollo y ese motor se llama Tía María, elcual debe iniciar su construcción lo antes posible para que con el Canon y las Regalías Mineras podamos empezar a recorrer el camino del desarrollo.

2. Señoras y señores, jóvenes del valle de Tambo, con gran preocupación he escuchado las declaraciones de algunos dirigentes, quienes pretenden generar enfrentamientos con los compañeros de Construcción Civil porque están interesados en trabajar en el desarrollo del proyecto Tía María, sí, ese que está ubicado en el desierto de la pampa Cachendo. Me pregunto, ¿con qué derecho alguien quiere negarle las posibilidades de trabajo a los compañeros de Construcción Civil? Nosotros seremos agricultores, pero no nos oponemos a que otros trabajadores lleven el pan que ganan a sus hogares de manera honesta, sea en el desierto, en la mina o en otro lugar. Nosotros también construimos nuestras casas con el apoyo de nuestros hermanos de construcción civil, nosotros producimos los alimentos que compartimos con todos, con el minero, con el de construcción civil, con el pescador, etc. Entonces, ¿por qué buscar el enfrentamiento? ¿por qué oponerse a todo sin alternativa alguna? La dirigencia que busca la violencia no es la que nos debe representar.

3. Queridos pobladores del valle de Tambo, otra vez hay dirigentes que promueven acciones en contra de la inversión, otra vez hay quienes amedrentan a las autoridades nacionales diciendo que buscarán que arda Troya. ¿Qué quieren señores? ¿Quieren que los jóvenes salgan del valle para que no haya quien trabaje las tierras de sus padres? Lo que sucede es que hay algunos dirigentes a los que lo que verdaderamente les interesa es empobrecernos para que tengamos que venderles nuestras tierras, quieren comprarla a precios bajísimos. Por eso no les interesa hacerlas productivas y por eso no se preocupan por garantizar que se mejore la infraestructura hídrica. El valle puede progresar, sí, pero nunca lo hará si la dirigencia está politizada y sigue los mandatos de quienes se oponen a la minería. Acá, todos sabemos que el proyecto Tía María está en el desierto, que no afectará al valle de Tambo, que producirá recursos suficientes para construir pozos, mejorar los caneles de riego y quizás hasta una represa. Sí eso es posible y eso sí garantizará el desarrollo del valle de Tambo, ¿por qué no emplear esa oportunidad para desarrollarnos todos?

4. Vecinos y amigos del valle de Tambo, ¿saben ustedes cuánto dinero hubiese recibido Cocachacra si en lugar de distanciarnos se hubieran iniciado las operaciones de Tía María hace 9 años?, nada menos que S/250 millones, suficientes para convivir sin problemas con la mina, como lo hace el Valle del Chili junto a la mina Cerro Verde en la ciudad de Arequipa, como lo hace el Valle de Torata con la mina Cuajone y como, finalmente, esperemos que lo haga la mina Tía María. De lo contrario, con violencia no lograremos nada. Necesitamos un cambio en nuestra forma de pensar y analizar, no hay motivo para que no podamos trabajar con la minería, si nuestras herramientas son de metal y provienen de alguna mina en el Perú o el mundo. Necesitamos trabajo y más trabajo para progresar.

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