En el valle queremos trabajo en paz y vida con bienestar

Son indignantes las recientes declaraciones del ing. Otto Hito, donde manifiesta que ha declarado una guerra contra otros peruanos que desean trabajar en el desierto y contribuir al desarrollo del valle de Tambo, la provincia de Islay, la región Arequipa y del Perú.

Este ingeniero propugna la muerte como con el médico sentenciado como miembro de Sendero Luminoso porque protegía la vida de asesinos y los mantenía ocultos sin informar de ello a la Policía Nacional. Si, como dicen Otto y su grupete de desalmados, quieren una guerra, entonces, el pueblo los conmina a que la guerra sea contra la anemia infantil y contra la pobreza.

Los ciudadanos están molestos porque un grupo reducido de personas se reunió en la Plaza San Francisco y manifestó que representaban a todos. Pero la mayoría de los ciudadanos no se siente representada por quienes propugnan la violencia y el rechazo a la minería en el desierto. El pueblo quiere trabajo y progresar en paz, sin violencia ni violentistas, ni politiqueros que se ocultan tras un banderín que durante muchos años solo ha significado atraso y corrupción para algunos y pobreza para otros.

El negocio de Miguel Meza, que se basa en la protesta, ya es conocido. Este personaje estafa a un grupo de ciudadanos con el cuento de la lucha por los intereses del pueblo y la defensa del valle, pero lo que en verdad hace Meza es llenar sus bolsillos. Una real defensa del valle implicaría, por ejemplo, proponer una agenda de desarrollo; asimismo, la defensa de la agricultura es trabajar para hacer defensas ribereñas y evitar que el río se desborde perjudicando a los pobladores más pobres.

Defensa del pueblo es apoyar para que existan mejores hospitales y mejor atención médica, es lograr la capacitación de los jóvenes estudiantes en las escuelas.  Eso es defensa del futuro, de la producción del valle.  Tú vecino de Tambo, ¿alguna vez has visto a un dirigente trabajar efectivamente por el desarrollo del valle, por tu futuro y el de tus hijos? Ninguno lo ha hecho ni lo hará porque lo único que les interesa es su bolsillo.  Saquemos provecho del trabajo honesto, en el valle y en el desierto porque así regularemos el agua y convertiremos al valle en el valle soñado.

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