El pueblo bebe agua no palabras de amargura ni falsas promesas

Si el dirigente Juárez tuviese razón, la solidaridad no existiría, ni tampoco la bondad humana. Sus recientes declaraciones acusando de aprovechadores a quienes llevan agua a los que la necesitan, manifiestan una insensibilidad mayúscula y evidencian además una mente enrevesada que busca intereses ocultos donde no hay más que preocupación y atención a las necesidades del prójimo. Necesitamos el agua y no dirigentes que no son capaces de gestionar el trabajo gratuito de un camión cisterna y mucho menos colaborar con quienes sí lo hacen.

En el valle de Tambo se quiere que el agro y la ganadería progresen. Los padres quieren ver a sus hijos crecer con oportunidades laborales dignas y que les permitan ser competitivos en una sociedad globalizada; sin embargo, este “querer” es solo un sueño lejano si no hay inversión y esta no viene sola, hay que gestionarla profesionalmente.

Entonces, para que mejore el agro se necesita inversión, lo mismo en la agricultura que en las demás actividades productivas, las cuales se relacionan entre sí como una cadena donde el éxito de una conduce por el mismo camino a las demás. Por ello, para alcanzar los niveles de inversión necesarios se requiere una actividad capaz de generarla y también que arrastre por el camino del crecimiento a todas las demás actividades económicas de la provincia.

La oportunidad está en el desierto, en la explotación de los importantes yacimientos crupríferos que la naturaleza ha dado a todos los tambeños. Explotar estas riquezas permitirá construir la planta de potabilización de agua, la planta de tratamiento de aguas residuales, los centros de salud, las escuelas, etc.

Los dirigentes que ahoran fastidian a la población diciendo que la empresa privada en vez de repartir agua en camiones debería construir una represa, son los mismos que en el pasado le dijeron, con piedras y palos, no a la empresa privada y su inversión, cuando en el 2010 ofreción construir una represa. Ellos mismos cobraron sus “lentejas” y dejaron al pueblo sin agua y sin represa. Ellos fueron quienes le dijeron al pueblo que obtendrían recursos del Gobierno Central para construir una represa. Sin embargo, como podemos ver, todo ha sido mentira.

¡Basta de mentiras! ¡Abramos las puertas a la inversión privada y al cambio que esta generará para el valle y nuestros hijos!

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