Chucarapi sin agua

El acceso al servicio de agua potable es un derecho humano, y cortar este recurso sin una razón fundamentada es atentar contra las personas. Se agrava la situación, si estas personas necesitan el agua para regar sus cultivos, hidratar a sus animales o echar a andas sus plantas de producción. Por eso, lo sucedido ayer en Chucarapi fue un atentado.

El último 22 de octubre, los pobladores del anexo Chucarapi en la provincia de Islay, fueron sorprendidos al notar la ausencia de agua para sus cultivos. Horas después descubrieron el motivo de este sorpresivo corte. Enormes rocas habían sido colocadas en las bocatomas de ingreso de agua, impidiendo que pase el líquido elemento.

 Se sospecha que el autor de esta acción premeditada y que requirió del apoyo de maquinaria, es Jesús Cornejo Reynoso, presidente de la Junta de Usuarios del Valle de Tambo, quien hizo esto en venganza por haberlo denunciado por la quema de varias hectáreas de plantaciones de caña de azúcar la semana pasada. Helbert Salmavides, presidente de directorio de la Central Azucarera Chucarapi – Pampa Blanca, fue quien llegó a esta conclusión.

La Autoridad Nacional del Agua es la única entidad que dispone el uso del agua, y su suspensión atenta contra la salud de los pobladores de Chucarapi y contra la planta productora de azúcar, que se vio obligada a suspender sus actividades y dejar de procesar mil bolsas de azúcar. Esta paralización de actividades perjudica a los trabajadores y a quienes dependen de ellos.

El área legal de la Central Azucarera Chucarapi – Pampa Blanca habría cursado una carta notarial e interpuesto una demanda a Jesús Cornejo, pues no es la primera vez que atenta contra el pueblo de Chucarapi, que lejos de reconocerlo como representante, lo ven como una persona intransigente que trata de imponer su voluntad y sacar provecho del cargo que actualmente ostenta.

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