Agua potable para Cocachacra

Las intensas lluvias registradas en los últimos días no solo perjudican a los agricultores que tienen sus cultivos y casas en las riberas del río Tambo. Más allá de generar grietas y huecos en las principales calles de algunas zonas e inundar avenidas de sectores urbanos, la crecida del río Tambo perjudica la calidad de agua para consumo humano.

Eso sucedió en las zonas de Chucarapi, Buenos Aires y Villa Hermoza, en el distrito de Cocachacra, en donde habitan 400 familias que consumían aguas insalubres, turbias. Esto se debe a que el recurso hídrico proveniente de un ojo de agua es bombeado a través de una tubería de concreto que llega hasta Chucarapi.

Dicha tubería tiene fisuras, producto de sus años de antigüedad, y está ubicada al lado de una acequia, cuyo volumen se incrementa por las lluvias intensas que se dan en las zonas altas en esta época del año. El agua se tornaba turbia y en lugar de ser fuente de vida, ponía en riesgo la salud de las familias de Chucarapi, Buenos Aires y Villa Hermoza.

Ante la solicitud y necesidad de estos sectores de Cocachacra, el equipo de Desarrollo Comunitario del proyecto minero Tía María apoyó en el abastecimiento de agua potable, por medio de un camión cisterna. Las familias de Chucarapi, Buenos Aires y Villa Hermoza disponen de agua potable, apta para el consumo humano.

El acceso al agua es un derecho humano y debe ser fuente de higiene, salud y vida, nunca representar un peligro para quienes estén en contacto con ella.

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